sábado, 26 de marzo de 2011

Relato kafkiano

Era un día de vacaciones de verano en el que yo estaba pasando unas semanas
en mi pueblo y yo me propusé a levantarme pronto todos los días para ir a correr y hacer mucho ejercicio en todo el verano.
Me desperté a las ocho y media gracias a la alarma de mi movil y baje a la cocina a tomarme un vaso
de zumo de naranja recien esprimido por mi abuela que como a ella no le gusta mucho dormir
siempre se levantaba antes que yo para prepararme el desayuno.
Después de desayunar me vestí, me até fuerte las deportivas y empezé a correr.
Era un día muy agradable, no hacía demasiado calor a sique eran las condiciones perfectas
para correr.
Eran ya las nueve y media y llevaba más de diez kilometros recorridos, me estabá refrescando antes de
volver a casa y cuando empecé a correr vi en una señal a una mujer en camisón llena de sangre
pero creía que era imaginación mía hasta que en otra señal de tráfico la volví a ver y empecé a asustarme mucho y empecé a correr más deprisa para llegar sano y salvo a casa y el recorrido que había
echo en la ida, lo hice en la mitad de tiempo y cuando llegué a casa se lo expliqué a mis tias y no se lo
creían y yo me enfadé mucho porque nadie me hacia caso y en todo el verano no volví a salir a correr.

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